martes, 25 de mayo de 2010

COREA DEL NORTE AMENAZA

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Para comprender el caso de corea del Norte conviene recordar los orígenes del problema. La cuestión de Corea se presentó por primera vez en Naciones Unidas el año1947. La Asamblea General en la Resolución 112 (II) trató de llegar al restablecimiento de la independencia nacional de este país y a la retirada de todas las fuerzas de ocupación. A pesar de los esfuerzos de Naciones Unidas para la celebración de elecciones con miras a crear un Estado coreano unificado, se constituyeron gobiernos separados en Corea del norte y Corea del Sur. Así, Corea del Norte surgió en 1948 en medio del caos que dejó la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, la historia de este país tuvo como principal protagonista a Kim Il-sung, quien delineó la política norcoreana durante casi medio siglo hasta su muerte en 1994.

Anteriormente el territorio coreano sufrió varias invasiones durante su historia. Formó parte de China hasta 1895. Posteriormente tras 15 años de independencia, en 1910 Corea es obligada a formar parte del imperio japonés. Al final de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética y Estados Unidos ocupan Corea. En 1948 surgen la República Popular Democrática de Corea en la zona norte, bajo la influencia soviética, y la República de Corea en la zona sur, bajo protección de Estados Unidos.



El 25 de junio de 1950 tras el ataque de Corea del Norte a Corea del Sur, el Consejo de Seguridad de la ONU declaró dicho ataque como un quebrantamiento de la paz e instó al cese inmediato del fuego y a la retirada de las fuerzas de Corea del Norte al paralelo 38. Dos días más tarde, como las hostilidades continuaban, el Consejo de Seguridad recomendó a los Estados miembros de Naciones Unidas a prestar apoyo a la República de Corea. Lo cual tuvo que materializarse el 7 de julio, a instancias del Consejo de Seguridad, en la creación de una fuerza multinacional.



Después de la Guerra de Corea (1950-1953), Kim introdujo la filosofía personal del Juche (confianza en sí mismo), que se convirtió en una guía del Estado. Pero décadas de un rígido control han conducido a Corea del Norte al estancamiento y a un liderazgo dependiente del culto a la personalidad. Las agencias de ayuda estiman que más de 4 millones de personas han muerto desde mediados de la década de los 90 como resultado de la escasez de alimentos provocada por desastres naturales y una inadecuada administración de la economía. Además, más de 300.000 refugiados han huido del país debido al hambre que se aloja en el país. El hijo de Kim Il-sung, Kim Jong-il, es actualmente el jefe de Estado, aunque el cargo de presidente ha sido destinado "eternamente" a su padre.

Corea del Norte y del Sur siguen técnicamente en guerra ya que, al finalizar la guerra que causó 2 millones de muertos, sólo firmaron un armisticio. La guerra causó un enorme daño, pero las políticas de disciplina y el trabajo obligatorio del PT dieron como resultado una considerable recuperación y desarrollo del país hacia 1960. Al mismo tiempo, los dirigentes de Corea del Norte comenzaron a rechazar la tutela soviética, y a destacar el carácter nacional de la revolución coreana. Cuando se intensificó la disputa entre China y la URSS, Corea del Norte maniobró para conseguir una mayor independencia. Durante la década de 1960 fue notable el crecimiento de la industria pesada, pero no lo hizo en la misma medida la producción de bienes de consumo y el nivel general de vida. A finales de esa década, Corea del Norte desarrolló una postura muy agresiva hacia el sur



La orientación comunista del Norte y el libre mercado del Sur siguen dividiendo a esta nación por el paralelo 38. Pyongyang ha acusado a los sucesivos gobiernos de Seúl de ser "marionetas" de Estados Unidos, pero la visita del presidente surcoreano Kim Dae-jung en 2000 significó un avance en las relaciones bilaterales. Para propiciar un acercamiento, Corea del Sur trata de impulsar cambios en su vecino del norte por medio del diálogo y la ayuda.

En 1998 Corea del Norte lanzó por encima de Japón un “proyectil” (misil o cohete portador de un satélite) que volvió a caer no lejos de Vladivostok. Pyongyang, ya entonces, trataba de poner a punto misiles de largo alcance. En este contexto, los intentos de acercamiento entre las dos Coreas sufren un traspié en 2002 por la decisión de Pyongyang de reactivar su reactor nuclear y expulsar a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Ese mismo año el presidente de EE.UU., George W. Bush, procede a incluir a Corea del Norte en el llamado "eje del mal". Y poco después, en febrero de 2005, Corea del Norte admite públicamente que posee armas nucleares y se retira por un "período indefinido" de las conversaciones multilaterales en torno a la suspensión de su programa nuclear.

Las amenazas periódicas del gobierno de Corea del Norte se materializan con el lanzamiento de 6 misiles el 5 de julio de 2006 del tipo Taepodong-2 que caen en el Mar de Japón y la prueba de una bomba nuclear el 9 de octubre de 2006.

Esto ha provocado una fuerte reacción en los Estados más directamente amenazados, Corea del Sur y Japón. Igualmente ha llevado a una sanción por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El gobierno de Seúl afirma que la prueba nuclear "es un acto que rompe y anula de forma unilateral el acuerdo alcanzado en 1991 entre las dos Coreas sobre una península libre de armas nucleares".

Hay que destacar que con esta prueba atómica, Corea del Norte es el quinto país de Asia, con Rusia, China, Pakistán y la India, que dispone de armas nucleares y ha llevado a cabo pruebas reales. Esto sin duda se pagará en el futuro con más inseguridad en la zona y en el planeta.



En este sentido, conviene recordar que el presidente de Corea del Norte es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El Partido de los Trabajadores mantiene el control político del Ejército. El servicio militar de tres años es obligatorio para todos los varones que no cuenten con impedimentos físicos. En 2004 había 1.106.000 efectivos: 950.000 en el Ejército de Tierra, 46.000 en la Armada y 110.000 en la Fuerza Aérea.

La crisis parece que se estanca gracias a la intervención de China. El gobierno de la República Popular de China, único valedor del dictador Kim Jong-il, no está dispuesto a que su cada vez más molesto aliado le empañe sus perspectivas económicas y comerciales con Occidente.

La cuestión será saber si China permitirá que se diseñe una estrategia para el redireccionamiento del gobierno de Corea del Norte o habrá que esperar a que al dictador norcoreano le dé otro ataque de megalomanía, a costa de la población de su país, y llegue a poner en peligro la paz internacional.

La crisis norcoreana se encona. Pyongyang rechazó este miércoles de forma unilateral el armisticio con el que finalizó la guerra de Corea (1950-1953) y amenazó con atacar a su vecino del Sur en respuesta a la decisión, el pasado martes, de Seúl de unirse a la llamada Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI, en sus siglas en inglés), impulsada en 2003 por EE UU, cuyo objetivo es impedir el tráfico internacional de armas de destrucción masiva. La iniciativa, en la que participan 95 países, incluye la posibilidad de interceptar y registrar barcos en alta mar.

El régimen de Kim Jong-Il había dicho en el pasado que consideraría una declaración de guerra la participación de Corea del Sur en esta coalición. La prensa surcoreana aseguró que hay indicios de que Pyongyang ha vuelto a poner en marcha las instalaciones nucleares de Yongbyon, en las que puede producir plutonio para su uso en bombas atómicas.

El Norte sube así un grado más la tensión que vive el noreste asiático desde el ensayo atómico subterráneo llevado a cabo el lunes por Pyongyang y las pruebas de misiles de corto alcance efectuadas ese mismo día y el martes.

"El Ejército del Pueblo Coreano no se siente ligado a partir de ahora al Acuerdo de Armisticio. La península coreana volverá al estado de guerra", aseguró la agencia oficial del Norte KCNA. "Cualquier acto hostil contra nuestros navíos, incluida su búsqueda y captura, será considerado una violación imperdonable de nuestra soberanía y responderemos con un contundente golpe militar". Seúl dijo que replicará "de forma severa a cualquier provocación", según los acuerdos de defensa con Estados Unidos. Washington tiene desplegados alrededor de 28.500 soldados en el país asiático.

El Ministerio de Defensa surcoreano añadió que no habían sido enviados refuerzos a la zona, aunque se mantienen los fuertes dispositivos militares habituales. Pero la agencia surcoreana Yonhap afirmó, citando fuentes militares sin identificar, que el Gobierno ha enviado un buque de guerra a la frontera marítima y está preparado para desplegar un porta aeronaves.

Los analistas consideran poco probable que estalle un conflicto a gran escala, pero creen posibles escaramuzas en las zonas limítrofes, similares a las registradas en el Mar Amarillo en 1999 y 2002.

http://www.youtube.com/watch?v=V9pKY4ndCnI




Reanudación de la actividad nuclear

Mientras tanto, Pyongyang puede haber cumplido su amenaza de volver a poner en marcha su principal central atómica. "Hay varios indicios, detectados por los satélites de vigilancia de Estados Unidos, de que las instalaciones de reprocesamiento [de combustible nuclear] de Yongbyon están otra vez en funcionamiento, como la emisión de vapor", publicó este miércoles el mayor diario surcoreano, Chosun Ilbo, que cita a una fuente gubernamental sin identificar.

Las negociaciones para el desmantelamiento del programa de armas atómicas norcoreano han estado sembradas de retórica, amenazas, avances y retiradas por parte de Pyongyang desde hace años, y desde diciembre pasado se encuentran paralizadas. En los últimos meses, el Norte ha endurecido su posición, según los analistas, para reforzar su capacidad negociadora ante Estados Unidos y afianzar la posición de Kim Jong-il, de 67 años, dentro del país, tras la apoplejía sufrida el verano pasado.

El ensayo atómico ha incrementado los temores de que Pyongyang transfiera armas de destrucción masiva a otros países. Washington ha acusado a su enemigo de intentar vender tecnología, entre otros, a Siria.


El temor a una guerra ha desatado la alarma en toda Asia -donde hoy, entre otros signos de preocupación, cayeron las Bolsas-, y se ha apoderado de la población coreana. Seúl se encuentra a menos de un centenar de kilómetros de la línea de demarcación establecida tras la guerra de 1953 y cualquier ataque podría tener trágicas consecuencias.
Las autoridades de Corea del Sur han empezado la instalación de altavoces en la frontera para dar cuenta de la situación a los ciudadanos del otro lado, aislados por un régimen totalitario sin el más mínimo resquicio de libertad de información. Está previsto también el lanzamiento sobre el territorio norcoreano de octavillas revelando la responsabilidad del Gobierno de Pyongyang en el hundimiento, en marzo pasado, del buque de guerra Cheonan, en el que murieron 46 miembros de la tripulación. Una investigación internacional demostró que el barco fue atacado por un torpedo de Corea del Norte, lo que dio lugar a la escalda de la tensión hasta el grado actual.

FRATERNALMENTE
LUIS ROMERO YAHUACHI
MASTER EN PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA

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