domingo, 17 de junio de 2012

MÉDICOS EN LA GUERRA DEL PACÍFICO

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En abril de 1879, el caos interno se sumó un conflicto internacional: chile declaró la guerra al Perú. Perdida la campaña naval en Angamos, en octubre de ese año, se sucedieron las batallas terrestres de la campaña del sur que nos fueron adversas. La facultad de medicina contribuyó con material humano y parte de su material quirúrgico de enseñanza para ser utilizado por los cirujanos en el frente.
Las figuras señeras de Daniel A. Carrión, José Casimiro Ulloa, Evaristo m. Chávez y Miguel Colunga constituyen paradigmas de la medicina peruana, es por ello que cualquier nuevo aporte que enriquezca sus datos biográficos, interesa.
En este estudio se dará conocer como estos personajes estuvieron entrelazados con el estudio de la verruga peruana y además de su participación patriótica durante la guerra con chile. Concomitantemente se menciona como hecho inédito, el proyecto de clasificación y comprobación de la invalidez militar, que elaboró en 1891 la comisión de sanidad militar de la academia nacional de medicina, que sirvió para la reforma del reglamento del cuerpo general de inválidos, que regía desde 1830.

DANIEL A. CARRIÓN

Escuela de Medicina “San Fernando” Lima-Perú, durante la Guerra del Pacífico.



Carrión, nació a la inmortalidad el 5 de octubre de 1885, al inmolar ese día su vida por la ciencia, hecho que conmovió a lima, al cuerpo médico y a la ciencia extranjera. Varias fueron las notas que aparecieron en la prensa extranjera y quien sirvió de corresponsal fue el profesor José Casimiro Ulloa. Un extracto de la que publicó “l’ unión medicale”, dice así:
“Un médico muy estimado cuya actividad igualaba a su saber, el señor Carrión, practicó en su misma persona, en el mes de agosto próximo pasado, inoculaciones con la sangre de un niño atacado de verruga peruana. (…) la muerte de Daniel Carrión es una pérdida cruel para la ciencia. (…)”
Algunos datos biográficos de Carrión, es que no fue un improvisado de la gloria. Tuvo una obra científica meritoria y además fue de un espíritu humanitario y nacionalista por excelencia. Su talento superior hizo que fuera precursor en muchos aspectos de la verruga peruana y además tuvo la intuición que era un germen el causante de esta patología. Además intuyó que la fiebre de la oroya y la verruga peruana, era una sola enfermedad, hechos que la posteridad a través de Leopoldo Barton y Richard Strong lo confirmaron.
Durante la formación de Daniel Alcides Carrión en la Universidad Mayor De San Marcos sucedieron hechos que lo impactaron relativos a la instrucción académica, situación económica y hacendaria en grave crisis acentuada de 1864 a 1879. Así como el enfrentamiento con España por la ocupación de las islas chincha y el combate del 2 de mayo de 1866; además de la escasez del guano que era la renta que cubría las entidades fiscales, intranquilidad ciudadana, inestabilidad política, conflicto bélico, luchas intestinas y desmanes de depredación de la tropa invasora.
El Perú afronta un estado de gran tensión y el presidente Mariano I. Prado (1876-1879) envía a chile al Dr. José Antonio Lavalle como conciliador y mediador. Chile conocedor del tratado “secreto” Perú-Bolivia, rechaza al mediador y pide su retiro. En estas circunstancias chile declara la guerra al Perú el 5 de abril de 1879.
El estudiante Daniel A. Carrión cursaba el tercer año en la facultad de ciencias de la Universidad Mayor De San Marcos. Junto con sus condiscípulos, y la población en general, Carrión participaba en los preparativos bélicos y compartía con ellos las emociones de la guerra cuyas incidencias se conocían a través de los periódicos.
En diciembre de 1879 Carrión vive una intensa emoción cuando acude, con el entusiasmo patriota del pueblo, a recibir y dar la bienvenida en la “estación desamparados” de lima al contingente procedente de Cerro De Pasco, llamado “Columna Pasco” e integrado por sus paisanos, con quienes departe momentos amicales y añoranzas de la tierra lejana, siendo frecuentes sus encuentros mientras esos valerosos jóvenes cerreños estuvieron en lima.


El 4 de abril de 1879 los estudiantes de medicina de San Fernando convocados por el alumno Tomas David Ugalde se reunieron y, en sesión solemne, acordaron por unanimidad en histórico acto, graduados y alumnos de la facultad de medicina, “en vista del conflicto con chile producido injustamente al Perú” resolvieron patrióticamente ofrecer sus servicios profesionales al supremo gobierno”. Este deseo se hizo al presidente de la república mediante una comisión formada por Tomás David Ugalde, Juan Avendaño y Manuel Alfredo Gall. Sin duda Carrión participaba en el trajín de esta inquietud.
El 20 de octubre de 1879 la Facultad De Medicina De San Fernando solicita al gobierno que los alumnos, el personal y los médicos y farmacéuticos formen una columna independiente de los alumnos carolinos y que se denomine “columna in- dependencia”, por doble motivo: porque el anterior nombre de la facultad de medicina era colegio de la independencia y porque su actuación será independiente de otra organización.
Se expuso que los alumnos no podían asistir a los ejercicios militares porque tenían que concurrir a clínicas, hospitales, anfiteatros, etc.
El gobierno aceptó. El personal fue elegido por los mismos alumnos. Su conformación fue la siguiente:
Primer jefe: Teniente Coronel Dr. Miguel Colunga
Segundo jefe: Sargento Mayor Dr. J. A. De Los Ríos
Ayudante mayor Tnte. Dr. Manuel R. Artola.
Subayudante. Subteniente Dr. José María Capitán
Abanderado Subteniente Dr. Manuel C. Barrios
Primera compañía
Capitán Dr. Aurelio Alarco
Teniente Dr. Belisario Sosa
Teniente Dr. Juan E. Corpancho
Subteniente Dr. Tomás E. Casas
Subteniente Dr. Carlos E. Pimentel
Segunda compañía
Capitán Dr. Ramón F. Morales
Teniente Dr. Francisco A. Fuentes
Teniente Dr. Julio Becerra
Subteniente Dr. José María Quiros
Subteniente Dr. Juan Cancio Castillo

La propuesta fue aprobada por el supremo gobierno con fecha 8 de noviembre de 1879
En el año, 1880, el enfrentamiento bélico contra el Perú se realizaba en la región sureña del país. El ejército invasor acentúa las hostilidades e infringe sucesivas derrotas.
En Arica, 27 de febrero y 17 de marzo; Moquegua, 22 de marzo; Locumba 1 de abril –Piérola no abastece el pedido de reforzamiento de tropa, hecho por Montero en Tacna y Bolognesi en Arica–; Buena Vista, 18 de abril; Alto De La Alianza, 26 de mayo; en Arica, el 7 de junio, se lleva a cabo la “epopeya del morro”, donde el Coronel Francisco Bolognesi se inmortalizó con su heroísmo glorioso.
La consternación de Carrión fue inmensa cuando se enteró que la aguerrida “Columna Pasco” integrada por sus coterráneos, que ya había sufrido diezma en la infausta campaña del sur rindió hasta su último hombre en la gesta heroica del morro. Hasta el último cartucho.

JOSÉ CASIMIRO ULLOA BUCELO (1829-1891)




De su labor como uno de los forjadores de la sanidad militar, contribuyó cuando fue nombrado cirujano en jefe del Ejército Del Perú durante la guerra con chile, organizó los hospitales de campaña y a la planificación de las ambulancias civiles que actuaron en los campos de batalla. Posteriormente elaboró el proyecto de organización del servicio de sanidad militar en campaña y finalmente colaboró en el proyecto de clasificación y comprobación de la invalidez militar, trabajo que sirvió para que el congreso de la república, en el año 1891 diera la ley de la reforma del cuerpo general de inválidos, que regía desde 1830. Este sería el último logro, al ocurrir en este año su deceso en Arequipa.


EVARISTO MANUEL CHÁVEZ ARANDA (1856-1929)


Chávez nació en Huaraz el 26 de octubre de 1856. Inició sus estudios de medicina en 1873, graduándose de bachiller en 1878 con la tesis “Intoxicación Saturniana De Los Soldados Del Ejército” y de Médico Cirujano en 1880 cuando se desarrollaba la guerra contra Chile. En la aludida contienda tuvo una destacada actuación durante la guerra con chile, integrando el cuerpo sanitario de la primera ambulancia civil que partió del Callao el 5 de mayo de 1879, con destino a Pisagüa. Su primera misión fue asistir a los heridos de la fragata “Independencia” que encalló en Punta Gruesa el 21 de mayo en el combate naval de Iquique. Estando establecido en la Noria, prestó auxilio a los heridos del combate de Pisagüa (2-XI), luego concurrió a las batallas de San Francisco (19-XI), Tarapacá (27-XI), Alto De La Alianza (26-VI-1880) y de Arica (7-VI). Cuando retornó a Lima, ya con el Grado De Cirujano De Segunda Clase Del Ejército, asistió a los heridos de las batallas de San Juan y de Miraflores.
De 1886 a 1889 fue diputado por Huaraz, reincorporándose nuevamente al cuerpo sanitario una vez que dejó de ser representante de su provincia. En 1904 cuando el gobierno peruano contrató los servicios de una misión militar francesa, comandada por el General Francés Pablo Clement; entre sus funciones encomendadas sería la de reorganizar el servicio de sanidad militar, siendo escogido y nombrado como director, cargo que ocupó hasta 1910, cesando con el grado de Teniente Coronel.
Se ha rememorado eventos decisivos en el curso de la historia médica peruana, que trascienden la esfera de lo rutinario para convertirse en símbolos de la medicina nacional.
Que las lecciones dejadas por Carrión, Ulloa y Chávez, sigan sirviendo de influencia directriz en la formación del médico peruano.

MIGUEL DE FERNANDEZ DE COLUNGA



El Doctor Miguel Fernández De Colunga nació el 29 de setiembre de 1836 en la ciudad de Lima, y fue bautizado en la Parroquia Del Cercado el 1° de octubre de ese mismo año (libro 1825-1841, fojas 172). Sus padres fueron el hacendado Don Mariano Fernández De Colunga y Calderón y Doña Josefa Grillo y Ramírez. Don mariano fue hijo del español Don Feliz Fernández De Colunga, quien llegó al Perú a mediados del siglo XVIII procedente de Posadas De Llanera, Villa Asturiana cercana a la costa cantábrica.
En octubre de 1879, los alumnos de la Universidad Mayor De San Marcos formaron la columna “Carolina” y ofrecieron sus servicios al supremo gobierno. Los estudiantes de medicina, al no poder concurrir a los ejercicios militares por la naturaleza de sus estudios, solicitaron, a través de su decano el Doctor Manuel Odriozola, formar una columna especial, la columna Independencia”, formada por los estudiantes de medicina cuyos servicios no habían sido requeridos en las ambulancias del ejército. El 20 de octubre el gobierno aceptó el pedido y refrendó la elección de los oficiales hecha por los estudiantes sanfernandinos. Por decreto del 14 de noviembre de 1879 el doctor Colunga fue nombrado teniente coronel y primer jefe de la columna “independencia” de la guardia nacional. Esta columna nunca entró en combate como tal, pero este gesto puso de manifiesto la confianza y respeto de profesores y alumnos hacia el Doctor Colunga.
Colunga, al igual que Avendaño y los médicos voluntarios de la columna “Independencia”, desde antes de la irrupción de los invasores en San Juan y Miraflores, improvisaron en el Hospital Militar San Bartolomé prácticas quirúrgicas previendo emergencias y según el propio Avendaño lo testimonió: “pasaban las noches, por estrechez de los cuartos de guardia, tendidos en el suelo del patio, a toda intemperie”.
En las primeras horas de la noche del 15 de enero de 1881, luego de vencida la resistencia peruana comenzaron a llegar los primeros heridos a lima. Avendaño, así está registrado en los anales de la historia, dijo a sus compañeros: triste, con la melancolía de un dolor que anonadada, pero grave, con la serenidad de un requerimiento que apremia: “las grandes pesadumbres se mitigan con el trabajo, van llegando nuestros heridos, vamos juntos a ellos, sólo está nuestro deber”.
Hasta ese momento, eran los heridos peruanos, después llegarían los otros, los del enemigo, a invadir los últimos rincones de la sala y hasta los corredores del hospital.


1651 - Se funda en Lima el Hospital San Bartolomé.  Estuvo destinado a la asistencia de los negros libertos, no así de los esclavos que eran atendidos en las casas de sus amos.  Luego de más de una modificación, posteriormente fue modificado y reabrió sus puertas como el flamante Hospital Militar “San Bartolomé”. Gran Hospital que se dio integro durante la Guerra del Pacífico junto con Médicos y estudiantes,



Los invasores no se conformaron con invadir el Hospital San Bartolomé, porque luego asaltaron el museo de historia natural, su biblioteca y laboratorio de química y sustrajeron todo lo que encontraron.
Antonia Moreno De Cáceres, la esposa del General Cáceres, recuerda en sus memorias que Colunga había tenido la valiente decisión de recoger las bayonetas de todos los soldados que llegaron con sus armas en solicitud de atención y esconderlas bajo tierra y al ser informada de este gesto suyo, lo buscó y le dijo: “doctor, sé que tiene usted armas; no me las va usted a negar: las quiero para mandárselo a mi marido a su campamento”.

Durante toda la noche trabajaron desenterrándolas. “no dejábamos de estar nerviosos. Felizmente, Dios nos protegió y todo salió bien”, ha escrito en sus memorias. El episodio de la recuperación de estas armas ocurrió un día antes del 9 de abril de 1881 del ingreso de las tropas invasoras al jardín botánico, que lo convirtieron en su cuartel y lo hicieron objeto de su destrucción total.
Colunga sobrevivió a la ocupación de lima, formó parte del concejo limeño en la gestión del alcalde, General César Canevaro y se desempeñó como catedrático auxiliar de la Cátedra De Historia Natural Médica que tenía como titular al sabio italiano Antonio Raimondi y lo reemplazó luego de su muerte. En 1884, renunció junto con los profesores de su facultad en protesta por decisión del TRAIDOR presidente miguel iglesias, de nombrar profesores sin concurso.


JUAN BYRON MARKHOLZ

Fueron sus padres irlandeses, quienes se conocieron en el Perú y se casaron católicamente en la Parroquia del Sagrario de la Basílica Catedral de Lima. Byron nació en fecha y circunstancias muy especiales. Su madre lo trae al mundo el 29 de febrero de 1860 a bordo de una nave en aguas jurisdiccionales del Callao.

A los 17 años ingresó a San Fernando. Desde el inicio de sus estudios, fue un alumno distinguido que supo ganar el aprecio de sus maestros y compañeros. Ideó u procedimiento para la conservación del cerebro que se usó por tradición durante años. Al concluir el primer año de medicina obtuvo el calificativo más alto al que se hicieron acreedores sólo dos alumnos de los veintiséis que constituían esa flamante promoción.

En 1879, a poco de empezar el año académico estalló la guerra contra Chile. Era cuatro de abril cuando los alumnos de San Fernando reunidos en la escuela de medicina, acordaron por unanimidad ofrecer su participación patriótica en el conflicto bélico que Chile acababa de iniciar al Perú.

Para ello solicitaron al Presidente de la República les concedieran un puesto en el Ejército o en la Armada Nacional. A tal efecto se formó una comisión presidida por Tomás Ugalde, a quien se le confió la entrega del acta con los acuerdos de Asamblea, la que estaba firmada por graduados y estudiantes. En dicho documento aparece rúbrica de Juan Byron.

Para muchos historiadores la actuación de nuestro recluta en la Campaña del Sur fue a través de los Cuerpos de Sanidad del Ejército. “En cumplimiento de sus deberes cívicos Byron marchó al Sur con el primer cuerpo de sanidad organizado...”.

El primer envío de personal que dispuso el gobierno como refuerzo a las tropas peruanas en Arica e Iquique, salió del Callao el 7 de abril abordo de las naves Unión y Pilcomayo al mando del Capitán de Navío Aurelio García y García. Los buques en referencia después de cumplir su objetivo se dirigieron al Sur y a la altura de Chipana, protagonizaron con la cañonera Magallanes la primera acción naval que se empeñó en la guerra.

En el archivo del Centro de Estudio Histórico Militar del Perú existe un manuscrito con la relación el personal de Sanidad destinado al Segundo Ejército del Sur en el cual figuran Juan Byron con el cargo de practicante de medicina, fechado en Lima, el 18 de marzo de 1880. Esta interesante circunstancia lo integra a todos los desplazamientos y enfrentamientos a que tuvo lugar a través de las campañas del Sur del país.

Finalizada la contienda de retorno al Alma Mater, el 13 de Agosto de 1883, un grupo de estudiantes y médicos jóvenes a iniciativa de los alumnos Francisco de Bardo y Emilio García se fundó la Sociedad de Unión Fernandina. En la Directiva y con el cargo de Segundo Vicepresidente figuraba nuestro biografiado, cargo que desempeñó durante dos años consecutivos. En la sesión inaugural, Byron haciendo uso de la palabra pronunció el siguiente discurso:
“...Desde Chipana hasta Mejillones, desde Pisagua hasta Huamachuco, la escuela de Medicina ha estado dignamente representada, por algunos de sus miembros sin que las fatigas consiguientes a las marchas, ni el hambre, ni las epidemias, ni la metralla enemiga, les hubiera hecho cejar una sola línea en su propósito. Celis, Marini, Lengua, Poma, Villanueva, Montes Mesa tales son los nombres olvidados por muchos, pero que nosotros guardaremos en el fondo de nuestros corazones como ejemplo para el futuro; existencias preciosas que el destino ciego arrebató; mártires de la ciencia sacrificada en el lugar que el deber les había señalado....”.
Su deceso ocurre el 8 de Mayo de 1895 y el funeral tuyo lugar en la iglesia de San Francisco Javier de New York. La pérdida de tan talentoso profesional, fue difundida rápidamente a través de revistas y periódicos locales, donde, no sólo hizo una reseña de su vida y la forma cómo contrajo la enfermedad (Tuberculosis Pulmonar) que lo condujo a la muerte, sino que se escribieron frases de elogio a su persona.

MÉDICO ECUATORIANO


J. Pérez fue un médico ecuatoriano que estuvo en Arica cuando ocurrió la batalla, el 7 de junio de 1880, y como profesional se solidarizó con los soldados peruanos heridos. Da testimonio de la Guerra Del Pacífico, j. Pérez escribe sus testimonios a partir del 5 abril de 1879. Sin duda, un buen vecino.

SANTIAGO TÁVARA RENOVALES.




Nació en Lima en 1840. Fue hijo De Juan Távara y Flora Renovales, recibió estudió en Seminario De Santo Toribio, ingresó a la Facultad De San Fernando en 1859.
Obtuvo el grado de bachiller en medicina y el título de médico-cirujano en 1866. Asistió al combate del 2 de Mayo a bordo del Tumbes con el grado de cirujano de 1º clase. En 1867 participó como médico en la comisión hidrográfica exploradora que navegó el Amazonas.
En 1869 ascendió al grado de cirujano mayor y se le confió por primera vez el cargo de médico titular del Callao que desempeñó cerca de 30 años. Integró la comisión para combatir la epidemia de viruela que se produjo en 1873 en Trujillo.
Su actuación en la Guerra Del Pacifico fue heroica. Médico y amigo íntimo de Miguel Grau, destacado a la dotación del Huáscar como cirujano jefe del departamento de sanidad. Participó en todos los combates, bloqueos y capturas de la campaña naval, desde Iquique hasta Angamos, cumpliendo labor encomiable.
No vaciló en exponer la vida para cumplir su deber de auxiliar a los heridos. Practicó urgentes intervenciones para extraer proyectiles o esquirlas de granada, reducir fracturas, cohibir hemorragias, desinfectar heridas por arma de fuego y brindar consuelo a los moribundos. Infatigable en su labor asistencias, contó con la eficaz ayuda del cirujano Felipe Rotalde y del practicante de medicina José Ignacio Canales.

Felipe Rotalde


En pleno combate la explosión de una granada enemiga hirió a Távara ocasionándole graves lesiones en el rostro y ambas piernas. Al ser abordado el monitor fue hecho prisionero, pero estuvo imposibilitado para movilizarse por propios medios.
Trasladado a Valparaíso recibió asistencia médica en el hospital inglés.
Posteriormente, cuando caminaba con muletas lo condujeron a San Bernardo, lugar donde se concentró a la mayoría de los prisioneros peruanos.
Permanecieron algunos meses en cautiverio, pero atendía a sus compatriotas heridos, no obstante la limitación de sus propias lesiones.
Al regresar al Perú fue nombrado cirujano-jefe de la plaza del Callao. Organizó el servicio médico quirúrgico de las baterías, ambulancias y hospitales de sangre durante el bloqueo y combates que sostuvo el puerto contra la escuadra chilena, de abril a setiembre de 1880.
LOS MÉDICOS EN EL “HUÁSCAR”.
El jefe de la sanidad naval, con el título de cirujano mayor fue Santiago Távara que estuvo embarcado en el Huáscar. Luego se estableció una gradación de cirujanos de 1ª, 2ª, y 3ª clase; además había estudiantes de medicina y farmacia embarcados en las diferentes unidades en calidad de auxiliares.
Junto con Távara pertenecieron al Huáscar el cirujano de 1ª clase Felipe Miguel Rotadle y el practicante de medicina José Ignacio Canales. Tanto Távara como sus colegas fueron heridos en Angamos; pero ellos continuaron prestando sus servicios y en chile atendieron también a los heridos peruanos.

FRATERNALMENTE
LUIS ROMERO YAHUACHI

1 comentario:

  1. A los 17 años ingresó a San Fernando. Desde el inicio de sus estudios, fue un alumno distinguido que supo ganar el aprecio de sus maestros y compañeros. Ideó u procedimiento para la conservación del cerebro que se usó por tradición durante años. Al concluir el primer año de medicina obtuvo el calificativo más alto al que se hicieron acreedores sólo dos alumnos de los veintiséis que constituían esa flamante promoción.

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